30 de noviembre de 2014

¿Una jornada laboral agotadora?

Cuantas personas no están satisfechas con su trabajo, o cuantas a pesar de estar a gusto comienzan a dudarlo debido a las horas extra, aumento de presión, exigencias y responsabilidades… Pues si comienzas a detestarlo, no te dejes llevar por una época mala, vamos a tratar de darte pautas para resistir y que nuestra semana no se reduzca al trabajo únicamente. 

Cuando debemos hacer frente a unas demandas que nos superan, vivimos esa situación como estresante, lo que nos genera una activación de nuestro cuerpo que produce ansiedad. Dicha alteración provoca problemas secundarios como pueden ser problemas para conciliar el sueño, alteraciones en nuestra alimentación, mostrarnos más irritables, sensación de ineficacia y agotamiento…

Inicialmente no supone un problema, ya que es lógico que ante los cambios laborales (nuevos proyectos, ascensos, época de mayor demanda, evaluaciones…) nuestro cuerpo reaccione con un estado de activación y alarma. El problema aparece cuando el estresor permanece a lo largo del tiempo y no somos capaces de adaptarnos a ello. 

¿Cómo nos puede afectar este problema extendido en el tiempo?

· Puede generar problemas relacionados con la salud: Dolores musculares, hipertensión, dolores de cabeza, alteraciones del sistema digestivo, úlceras gástricas…

· Cuando hay una alteración del sistema de alerta de nuestro organismo, se produce un desequilibrio hormonal, afectando por ejemplo a nuestro sistema inmunológico que puede facilitar por ejemplo ponerte enfermo con frecuencia y una notable pérdida de energía.

·  Reducción de la concentración y memoria, afectando en la calidad de las labores que se deben realizar. Generando problemas de rendimiento y eficacia laboral.

·  Pérdida de motivación, cansancio y emociones negativas como tristeza, frustración.

Debido a que no podemos mantener nuestro estado de activación mucho tiempo, finalmente se produce un agotamiento; lo que produce “estar quemados” o “fatiga laboral”.

El problema más significativo, no viene marcado por las alteraciones personales, sino por lo que genera a nivel de nuestras relaciones personales. Este problema dificulta conciliar nuestra vida laboral, familiar, social  y personal.

Algunas recomendaciones que podemos darte son:

- Fomenta la calidad y disfrute del tiempo que estás fuera del ambiente laboral.

- Trata de descansar y dedica tiempo a alimentarte correctamente.

- Organiza y gestiona tu tiempo.

- Realiza ejercicio físico y pon en marcha alguna técnica de relajación.

- No recurras a conductas desadaptativas, como por ejemplo el tabaco, café y bebidas alcohólicas para despejarte.

- Trata de desconectar una vez acabada la jornada laboral y en los momentos de descanso: Disfruta de la hora de comida sin hablar de lo que te queda por hacer.

- Realiza actividades agradables y de ocio.

Estos recursos, facilitarán tanto tu bienestar personal, como la posibilidad de llevar a cabo tu jornada laboral con mayores capacidades y de forma más eficaz.


Lucía Alonso Pérez

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